7 jul. 2012

"La invención de Hugo", Martin Scorsese, 2011.

Por mí Martin se tendría que haber quedado en las malas calles de Nueva York perennemente retratando o describiendo los temas que le gustan o donde se siente más cómodo como las malas calles y los maleantes.
Interesarle le interesan otros temas como la música ("George Harrison:living in the material world" (2010) o "Shine a light"(2008) o el cine pero se vuelve más aburrido o anodino. Algo casi normal y la normalidad no es el estado de Martin.
"La invención de Hugo" basada en la novela de Brian Selznick empieza de una manera espectacular e increible, es perfecta en cada plano y en cada detalle, entremezclando pequeñas tramas que no afectan a la historia principal de la busqueda de Hugo.
Una realización casi de magia. Realizada para pequeños magos. Pero cuando el secreto aparece o se descubre (no es tan secreto) la película poco a poco va perdiendo interés, convirtiéndose en un homenaje al cine (Harold Lloyd, Melies..) y a George Mélies. Y en un cuento con final feliz.
La peli decae cuando empieza a contarnos quién es Méliés que aunque es bonito (una subtrama para otra peli) es algo que sobra en la historia y se convierte por momentos en un pequeño documental a lo "Good Morning, Babilonia".
Echo de menos un poco la mala leche de Scorsese de otras pelis y no nos tenemos que ir demasiado lejos ya que con nombrar "Shutter island" (2010) o el piloto de la serie "Boardwalk Empire" (2010) es suficiente...aunque es cierto que no es bueno abusar siempre de lo mismo.
Con una excelente realización: planos imposibles,travellings, zooms, y usando la imaginación nos recrea la ciudad de París y un centro comercial de principios de Siglo que nos recuerda al mago que fue Méliés (de ahí esa realización) y confundiendonos a veces con la inteligencia artifical de Spielberg o con Willy Wonka. Martin y Steven se dan la mano.
El autómata es quien te engancha a la peli, es el verdadero protagonista y diría que lo mejor. Faltaba ahondar un poco más en ese robot. Y menos mal que al final no nos guiña un ojo.
También señalar el enorme casting. Ben Kingsley se sale de nuevo en su papel de Mélies, Sacha Baron Cohen se inventa un personaje excelente poniendo el toque de humor de la peli. Y las apariciones estelares de Ray Winstone, Jude Law, Emily Mortimer y el gran Christopher Lee que nunca debe faltar a una cita como esta. No nombro a los niños la Chloe es un poco pesada para mi gusto (no superará a la Hit girl de Kick-Ass).
Lo peor. El ritmo cansino que llega a tener a veces. Y que en ninguna ocasión se parece a Harry Potter. Puede ser positivo y negativo a la vez. A mí me hubiera gustado un poco más de acción. Pero los premios mandan.

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