Pero poco a poco la película se va transformando, va creciendo y cogiendo forma hasta convertirse en un drama, un drama político, social y a veces demasiado cruel.
Christopher Morris contruye unos personajes que están llevados al extremo, demasiado radicales, estúpidos y que irremediablemente sabes que va a terminar mal. Pero lo más dramático es que estos 4 o 5 leones llegas a cogerle cariño.

El inicio es demasiado cómico, demasiado surrealista con gags que nos pueden recordar como dije antes a "La vida de Brian" (1979) pero también a la comedia americana más loca. Pero la jugada le sale bien ya que poco a poco va surgiendo el drama y el suspense pasando el humor a un segundo plano (menos mal).
Pero lo más importante es el mensaje, el significado. ¿porque esta idea de autoinmolarse?, ¿porque ese odio hacia otro tipo de pensamiento o religión?, aunque esta peli no nos responde a esas preguntas y parece que las deja sin respuesta, están en el aire...solamente se cubre por una tristeza, por una impotencia de esos personajes que son unos niños confundidos sin ninguna ganas de morir de esa manera. Nos quedamos con estos cinco leones (o cuervos), estos actorazos...Waj, Barry, Omar, Faisal...
Una de las cosas que se te quedan en la retina es la mirada de Sofia a Omar (Riz Ahmed). Y los imnumerables gags que pueblan la peli que luego tienen significado sobre todo en el personaje que interpreta Kayvan Novak llamado Waj....¿se necesita tanta estupidez para hacer cosas así?.
Y al final sigue la crítica....