18 nov 2013

"Thor: El mundo oscuro", Alan Taylor, 2013/"Thor: The Dark World"

Desde que Marvel está seriando a los superhéroes algo está cambiando en este género. Los superhéroes se están resintonizando hacía otra manera de ver este tipo de pelis. Muchas veces estamos esperando a ver como termina la película para tener ganas de ver la siguiente.

Son continuos guiños entre superhéroes y películas. Desde la primera "Thor" Kenneth Branagh (2011) o la "Capitán América: El primer vengador", Joe Johston, (2011) que sirvieron de precuelas para la definitiva  "Los vengadores", Joss Whedon, (2012).

"Thor: El mundo oscuro", (2013), está realizada por el gran realizador de series de televisión Alan Taylor (infinidad de series). Alan Taylor ha conseguido con esta segunda parte lo que no pudo conseguir Kenneth Branagh con la primera. Divertir y entretener con unos personajes dificiles de manejar.

Branagh en la primera "Thor" quiso convertir al tebeo en una especie de Hamlet fallido que solo se salvó por algunas escenas bien realizadas (seguramente estaría detrás Joss Whedon). También intentó manejar dos mundos sin llegar a buen puerto. Asgard y la tierra.

Taylor si sabe manejar esos dos mundos a la perfección. Dándole un ritmo adecuado y jugando con muchísimas posibilidades y trucos. Puede que nos recuerde a las "Star Trek" (2009) de J.J. Abrams sobre todo la segunda parte de la película que es un espectáculo visual.

En esta segunda película vemos como poco a poco se va oscureciendo todo lo que rodea a la película y a los personajes pero añadiendo pequeñas píldoras de humor que otros superhéroes no tienen (por mencionar la última Superman "El hombre de acero")

Te olvidas que estás en Asgard o que aparece Anthony Hopkins haciendo de Odin. También dejas de recordar a Hamlet y pasas a reconocer otro tipos de mundos por la aparición de todo tipo de seres extraños o de unos elfos oscuros que nos recuerdan a otro tipo de saga.

Es verdad que los personajes y la trama aún siguen siendo sencillos y fáciles de seguir (nada complicados) pero por eso mismo es raro que entretenga aún más, en tiempos donde se pide que todo sea un poco más complicado. Sobre todo la última media hora de la película que se convierte en un espectáculo original y muy visual lleno de piruetas y salidas increibles.

Por eso esta película es para dejarse llevar y disfrutar como un niño. Y veánla hasta el final.


Lo mejor: El humor que le pone Tom Hiddleston a su personaje Loki. Los continuos guiños hacía otros personajes y la última media hora.
Lo peor: Algo malo. A veces puede que nos recuerde a la primera Thor.