27 ago. 2012

"Los descendientes", Alexander Payne, 2011.

El cine de Alexander Payne se puede describir con el primer plano con el que comienza la película. El primer plano de Elizabeth King (Patricia Hastie) rebosando alegría y felicidad y que poco después la vemos postrada en el hospital después de un terrible accidente. Las desgracias de los personajes, el destino y su humor negro son unas de las señas más destacables dentro del cine de Alexander. Su mirada es ambigüa, cruel. Pero a la vez nunca pierde el respeto a sus personajes ni a sus vidas.
Su cine es triste, melancolico, con personas frustradas o que constantemente estan buscando algo para mejorar o dar sentido a sus vidas. Solamente hay que recordar a Paul Giamatti en "Entre copas"(2004), o al Schmidt de "A proposito de Schmidt" (2002) interpretado por Jack Nicholson, personajes directos, tristes, pero a su vez con esperanzas y con un humor muy negro.
En esta ocasión Alexander ha elegido a George Clooney para interpretar a Matt King. Un personaje que solamente vivía por y para el trabajo, sin pensar en ningún momento en su familia. Y despierta de su mundo cuando le ocurre algo que le afecta de manera cruel. En seguida ese problema se convierte en una gran bola de nieve, ocurriendo una desgracia detrás de otra. En este momento Matt King nos recuerda al personaje que interpretó Mattew Broderick en "Election", (1999), que parece que no saldrán vivos de sus respectivas experiencias.
Todo ocurre en Hawai. Pero Payne nos retrata con una fabulosa fotografia la parte triste y depresiva de Hawai. Toda ciudad tiene su parte depresiva. Aparecen sus playas pero no de la manera que nos podemos imaginar normalmente. En esta ocasión la playa es oscura, triste, casi sin luz...pero a la vez atrayente y de una belleza no demasiado urbana.
Con la desgracia a punto de ocurrir. La familia King se une para buscar la "verdad" antes de que todo se vaya al traste. La peli se convierte en una road movie familiar del tipo "Pequeña Miss Sunshine" (2006).
Payne toca puntos claves. La muerte, la soledad, la eutanasia (recuerda a "Las invasiones bárbaras" (2003)),  los problemas familiares. No se queda en ningun problema, pero nos describe bastante bien lo que se puede llegar a sentir con la muerte de un ser querido y cercano. Al principio no te enteras de nada. Solo es furia y enfado.
Tuvo bastante éxito en festivales y obtuvo nominaciones en los pasados Óscars. Ganando el de mejor guión adaptado, adaptando la novela de Kaui Hart Hemmings. Otras nominaciones fueron fotografia, edición y la nominación al gran George Clooney por la creación de Matt King.
Alexander siempre dirige magistralmente a sus actores y se ve reflejado en todas sus películas. En esta ocasión sobresalen las niñas de Matt King: Shailene Woodley (Alexandra) la adolescente y la pequeña Amara Miller en el papel de Scottie King. Tampoco olvidar la genial interpretación de Robert Forster (Scott) o el olvidado Beau Bridges.
Lo mejor de la peli. Alexander Payne sabe moverse entre dos aguas (pocos lo hacen bien) va del humor al drama en cuestión de segundos; usando los  gestos y movimientos de los interpretes o el humor casi siempre negro y presente. Nunca es ñoño, pero tampoco tiene mal gusto y como dije antes siempre respetando a sus personajes. Tocándote la fibra sensible de manera natural, porque creo que su cine es natural como la vida misma.
Me gusta Payne y su humor negro. George está que se sale. Gran carrera la de él y al fondo la lluvia suave y la música hawaina.