16 oct. 2012

"Un dios salvaje", Roman Polanski, 2011.

"Un Dios salvaje" o "Carnage" puede ser  una radiografía bastante exacta de lo que es la actual sociedad en la que vivimos. Una sociedad aburguesada, con complejos (y sin)  que es incapaz de mirar más alla de su ombligo o como dice uno de los personajes "mirar más de dos manzanas de lo que ocurre en su comunidad".
Polanski adapta "Carnage"  la genial obra de teatro de Yasmine Reza. Puede que por ello le salga una obra cuasi perfecta. Sobre todo por los geniales diálogos de todos los personajes.
A lo mejor Roman se esta dejando llevar y solamente se dedique a realizar "encargos" pero vaya encargos: "Oliver Twist" (2005), la genial "El escritor" (2010) y esta última "Un dios salvaje" (2011).
"Un dios salvaje" empieza con un plano descriptivo de dos niños enzarzados en una discusión y terminando de una manera trágica. Un plano fijo en donde aparece un parque de la ciudad de Nueva York (y Roman sin poder ir allí) y una pandilla. La película terminará con ese mismo plano fijo pero de manera muy diferente a la que nos esperabamos todos.
Esos niños son los protagonistas de la película. Y la única causa para que dos matrimonios desconocidos empiecen unas discusiones que pueden ser cómicas, dramáticas, viscerales, hipocritas, etilicas...
Un par de matrimonios: los Longstreet y los Cowan que nos recordaran a las dos parejas que aparecen en "¿Quién teme a Virgina Woolf?" (1966) sobre todo cuando aparece el whisky. Y puede que los mejores momentos.
Y por Ethan y Zachary los cuatro pasaran uno de los peores días de sus vidas. En donde aflorará lo peor de cada uno. Sus manías, sus odios, sus verdades, sus ideas. Su vida puede que se vaya al garete por esa fatalidad.
Una pareja los Cowan con un nivel económico superior (parece) al de los Longstreet no podrán salir del piso hasta que todo termine o se intente arreglar. Parecen estar metidos en la iglesia de "El ángel exterminador" (1962) sin poder salir de esas cuatro paredes aunque quieran. Cuatro paredes claustrofóbicas.
La verdad que la película es neutra. No parece estar realizada por Polanski. Pero a veces eso también es importante. El autor parece invisible acompañando a los geniales actores en todo momento. Unos actores que estan en estado de gracia, sin ellos la película no sería lo mismo y seguramente sin Roman igual.
Seguramente Polanski la realizó porque tiene mucha mala leche y sarcasmo. Esa mala leche que se puede observar en casi todas sus películas casi siempre con finales que nos llegan a dejar boquiabiertos. Aunque la película parezca no ser de Roman, creo que esta presente en cada momento (menos en Nueva York).
La historia de la peli es una discusión de dos parejas sobre un tema doméstico/educativo. Y las discusiones florecen porque ninguna de las dos quiere ceder. Ahora solamente queda entrar en esas casa no tan oscura como la de "La semilla del diablo"(1968).
Lo más On: Los cuatro actores estan de Óscar. Jodie Foster, Kate Winslet, Christopher Waltz y John C.Reilly están geniales. Y el genial guión.
Lo menos On: Puede que a lo mejor no se note demasiado la "mano" de Polanski. Pero también es bueno realizar cosas "diferentes".
Atención al Hamster y a todos los detalles de los diálogos.

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