15 ago. 2012

"I saw the devil", Kim Jae Woon, 2010.

Hoy en día; el cine oriental es el cine más arriesgado (quitando excepciones), más directo, más visceral. No sé el porqué. A lo mejor la sociedad coreana u oriental disfruta más con este tipo de historias sobre venganzas. Si alguna vez voy a Corea o estoy cerca de Seúl tendré que tener los ojos bien abiertos (es broma!).
"I saw the devil" o "Encontré al diablo" es una película dura, directa, visceral, crítica. Kim Jae-Woon mete el dedo en la llaga y lo retuerce, nos describe lo que ve él, lo que es la sociedad hoy en día. Una sociedad muerta, una sociedad chabacana (solamente hay que ver el inicio de la peli). Pero también lo exagera, exagera los personajes y la historia a límites insospechados. Todo es exagerado para Kim Jae-Woon. No hay medias tintas. Nada se queda en el tintero.
Kim Jae es un camaleón. Salta de un género a otro sin más, sin darnos cuenta que es el mismo realizador. Y eso denota que detrás tenemos a un realizador notable y con diferentes visiones. Desde "Dos hermanas" (2003), "El bueno, el malo y el raro" (2008) y esta misma vemos sus diferentes puntos de vista aunque la venganza siempre este rondando cerca.
"I saw the devil" es una historia de asesinatos, venganzas y re-venganzas un tema recurrente en su cine. Nos recuerda también a "Confessions" (2010) del japonés Tetsuya Nakashima. Donde la venganza está siempre muy presente. Al igual que  una de las más populares de la pasada década "Old boy" (2003) de Park Chan Wook, y tantas que me dejo en el tintero. La venganza es algo que dá mucho juego hoy en día.
El cine coreano y en general el oriental casi siempre es perfecto en la realización. Casi preciosista, buscando siempre planos diferentes (en este caso menos barrocos) u otros puntos de vista. Les gusta jugar con la cámara y atrincherarse en ella, sacar todo lo que pueden. Aunque en ocasiones se alargue en exceso tanto en el metraje como en algunos planos.
Voy a recordar dos planos que me han impactado (hay muchos). No voy a hacer spoileres.
Uno, es como empieza la película con la aparición de esas alitas de ángel en el espejo de la furgoneta, nos presenta al personaje. El diablo anda cerca o está acechando en la esquina. El segundo: me quedo con la expresión del genial Lee Byung-Hoo ("Gi-joe",2009). Plano que describe la totalidad de la película.
Recordar que Kyung-Chul es Choi Min-Sik quien hacía de Daeh-su en "Old boy" (2003). En esta ocasión se marca otro papel del mismo estilo.
Lo mejor de la peli es que todo es arriesgado y nada se esconde (alguna vez no estaría mal). El cine coreano es valiente pero es excesivo en ocasiones. Y lo que no me gusta es que a veces se alarga de manera increible, será por el tempo o por la diferente mirada de los directores orientales. Pero he de decir que esta película no deja indiferente a nadie.

2 comentarios:

  1. No la he visto, la veré según tu recomendación, pero si que he visto que los españoles no somos capaces de entender su cultura, su vida, el intentar introducir un poquito de la cultura española en ese país con cosas que nos gustan a los españoles.En fin, una pena o a lo mejor es mi sensación.

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  2. Es una cultura diferente. Una mirada y un lenguaje que me fascina. Aunque a veces se regodean en el dolor y en la venganza demasiado. Aunque visualmente me interesan. Y también sus historias.

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